Cuando la primavera llega, se inicia un nuevo ciclo en el viñedo.
La vid comienza a renacer, en los sarmientos aparecen los brotes nuevos, verdes y tiernos, que irán creciendo hasta convertirse en hojas.
Es importante saber mantener un equilibrio no solo en la cantidad de agua que se aporta al viñedo sino también hay que saber el momento en el que ésta se aporta